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10 Cosas (casi secretas) que hacer en Ciudad de México

Palacio de Bellas Artes - Ciudad de México
Palacio de Bellas Artes

La capital mexicana se encuentra en el tope de las tendencias de los viajeros por diversas razones. Desde la accesibilidad que ofrece para viajar a otras ciudades como Cancún o Puerto Vallarta, hasta la relación precio-calidad de sus diversos servicios. Pasando por abundancia de oferta gastronómica y de museos y recintos históricos, hasta la belleza natural de alguno de sus más serenos enclaves o su vibrante vida nocturna.

Sin embargo, hay toda una serie de actividades casi secretas, que no aparecen en las guías de viaje más reconocidas, y que todo viajero debería hacer al menos una vez en la vida.

Entre ellas, subir a volcanes inactivos, recorrer una gigantesca ofrenda en el Día de Muertos y navegar a un islote embrujado. No importa todas las veces que la visites: la Ciudad de México tiene muchos rostros por ofrecerte. Vamos a descubrirte algunos que, seguramente, no conocías.

Las mejores cosas (casi secretas) que hacer en la Ciudad de México

1. Visita un volcán inactivo

La Ciudad de México se encuentra en una zona de reconocida actividad telúrica: los sismos de diversa intensidad sacuden la urbe varias veces al año. Esto se debe, en buena medida, a la actividad volcánica a su alrededor. Sin ir más lejos, en las mañanas más claras, es posible ver al sur del horizonte al Popocatepetl, un volcán activo que en ciertas épocas arroja humo y cenizas.

Menos espectaculares, pero igualmente deslumbrantes y dentro de las lindes de la ciudad, es posible visitar volcanes inactivos (que suelen confundirse con cerros). En sus laderas es posible encontrar formaciones de roca volcánica y ciertas especies de árboles que solo crecen en este tipo de suelo. Dentro del territorio urbano, hay 8 volcanes inactivos.

Sin duda, el más notable de ellos es el Xitle. Se ubica al sur de la ciudad, y se anuncia desde el suelo volcánico bajo la Ciudad Universitaria y en su impresionante espacio escultórico.

Xitle es una palabra que proviene del náhuatl (xictli), que quiere decir “ombligo”. Colinda con otro volcán inactivo, el Ajusco. Alcanza los 3100 metros sobre el nivel del mar, y desde su cima ofrece vistas espectaculares del Valle y de la Ciudad de México.

Que ver o hacer

Si partes desde la Ciudad Universitaria, puedes visitar el Espacio Escultórico (con obras elaboradas en piedra volcánica) y realizar un recorrido por los bosques del Ajusco, hasta realizar la escalada por el Xitle. En el recorrido vas a encontrarte con la fauna local que incluye águilas y zorros. Alrededor del cráter, de 250 m de diámetro, hay túneles naturales que se pueden recorrer.

Como llegar

Metro Universidad de la Línea 3 o Metrobús Ciudad Universitaria de la Línea 1. Más información: Tours al Volcán Xitle

2. Come como los mismos aztecas

Una de las consecuencias de la irrupción española sobre el que fuera el Imperio Azteca en el s. XVI, fueron grandes cambios culturales. Uno de los mayores fueron los cambios en los hábitos alimenticios. El pueblo náhuatl incluía en su dieta pescados, insectos y algunos animales hoy extintos, preparados de maneras que se han perdido con el paso del tiempo.

Sin embargo, todavía es posible encontrar sitios que ofrecen ingredientes y platillos que permiten recrear el paladar de aquella época.

En el populoso mercado de La Merced, cerca del Centro Histórico, es posible degustar algunos de los platillos que, según registros históricos, componían la dieta de los primeros mexicanos.

Sin otro nombre que el de Puerta Uno, en esta pequeña fonda se ofrecen el mextlapique (tamal de pescado), tacos de insectos como acociles, chapulines y escarabajos. Además de huevera de hormiga (escamoles y de pescado. Ranas, gatos y pescado frito. 

Cómo llegar

Metro Merced de la Línea 1. 

Horario:

10:00 am a 18:00 pm

3. Celebra el Día de Muertos

Una de las mejores épocas para visitar la Ciudad de México (y todo el país, en realidad) es entre el 31 de octubre y el 2 de noviembre: en esos días se celebra el Día de Muertos. Costumbre prehispánica que se conmemora en todos los hogares y estratos sociales. 

Se cree que en este periodo los fallecidos visitan a sus familiares vivos y en todas las casas de colocan ofrendas como: un altar con fotos y los platillos preferidos de los difuntos. En ciudades y pueblos, se visitan los cementerios, que se llenan de grupos musicales. 

¿Qué ver y hacer?

En la plaza del Zócalo, en Centro Histórico, se coloca una colosal ofrenda al aire libre, que siempre vale la pena visitar, con calaveras gigantes y motivos prehispánicos.

Cómo llegar:

Estaciones del Metro Zócalo o Pino Suárez de la Línea 1.

Más información: Día de Muertos en CDMX

4. Prueba el verdadero mole

El cacao y su delicioso derivado, el chocolate, son una de las grandes herencias aztecas al mundo. Sin embargo, aquel pueblo originario lo degustaba de manera muy diferentes la manera en que lo hacemos hoy en día.

Una de ellas, que ha llegado hasta nuestros días, es en una salsa preparada con diversas especies de chile: el mole. Estos pimientos picantes le dan un sabor exquisito, ideal para acompañar todo tipo de carnes, según la zona del país donde lo pruebes.

Este platillo puede comerse en casi cualquier restaurante que encuentres dentro de la ciudad, pero sí quieres probar su receta auténtica debes acudir a un pueblo que ahora es parte de la Ciudad de México: San Pedro Actopan.

El 90% del mole que se consume en la ciudad se produce en esta comunidad (cerca de 30 mil toneladas al año), que reniega de la industrialización de este platillo: sus familias preparan el “mulli” según recetas que se han heredado a lo largo de generaciones. La gran especialidad: el mole almendrado.

Durante el mes de octubre, se celebra la Feria del Mole, con una muestra gastronómica y espectáculos musicales.

Cómo llegar

En autobús desde la Central Camionera del Sur o en auto por la carretera Xochimilco-Oaxtepec al kilómetro 17.

Más información: San Pedro Actopan

5. Conoce un lago secreto

La Ciudad de México fue fundada sobre un lago, y a la llegada de los españoles se trataba de una especie de Venecia, con grandes canales por donde circulaba un nutrido tráfico de canoas. Hoy en día quedan pocos vestigios de estos cuerpos pluviales. Entre ellos, se encuentra un precioso espejo de agua natural: el Lago de los Reyes Aztecas.

Centro de una reserva natural al sur de la ciudad, es el paso entre dos pueblos, Los Reyes y San Pedro Tláhuac, con una vista privilegiada de los dos volcanes que custodian el Valle: Iztaccíhuatl y Popocatépetl.

¿Qué ver y hacer?

Desde los pueblos de Los Reyes y San Pedro Tláhuac se puede navegar en trajinera (una canoa tradicional) por los canales hasta la laguna sobre sus aguas tranquilas. Podrás apreciar las chinampas: islotes artificiales en donde se siembran alimentos, en una técnica que proviene de los aztecas. 

Podrás disfrutar del sereno y verde paisaje de los humedales, y avistar garzas, patos, golondrinas y abundantes colibríes. El lago conecta con el río Amecameca, donde las especies mayores tienen sus nidos: pelicanos, gansos y chichicuilotes.

Cómo llegar

Gabriel Hernández 16, La Guadalupe, Tláhuac: se puede llegar desde los embarcaderos de Los Reyes o San Pedro.

Más información: Lago de los Reyes Aztecas

6. Contempla el amanecer desde un monumento histórico

Si viajas en pareja a una ciudad, sin duda deseas presenciar un amanecer junto a tu persona amada desde un punto emblemático. Algo que, sin duda, deja un recuerdo indeleble.

Pues la Ciudad de México te permite hacerlo.

Uno de los espacios más bellos de esta urbe es el Palacio de Bellas Artes, un teatro donde se pueden presenciar representaciones de danza y conciertos. Sin embargo, el que sería su hermano gemelo es un sitio menos conocido: el Monumento a la Revolución.

Se trata de la gran cúpula sobre cuatro pilares: la base para un segundo teatro que no se terminó de construir debido a la guerra civil en 1910: la Revolución. Hoy en día alberga espacios verdes y un museo sobre la contienda. En su explanada se celebran conciertos y ferias.

¿Qué ver y hacer?

Los Amaneceres Monumentales del Monumento a la Revolución es una iniciativa que te permite subir a lo alto de esta construcción emblemática y disfrutar de  la vista de los primeros rayos del sol sobre la urbe. A 65 metros de altura y con una vista incomparable del Centro.

¿Cómo llegar?

A la hora de la esta actividad no hay transporte público, por lo que te recomendamos llegar en auto.

Horario:

5:00 am y con dos horas de duración.

7. Visita una isla encantada

Además de su pasado como sistema de canales de la Gran Tenochtitlán, Xochimilco alberga grandes leyendas. Y no podía ser menos en este lugar en donde tiene lugar una de las mayores celebraciones del Día de Muertos. Una de estas leyendas, que nos invita a navegar en sus canales con ánimo de investigadores de los sobrenatural, es la Isla de la Muñecas.

Se trata de uno de los islotes que fueron construidos para servir como suelo de cultivo. Sin embargo, lejos de contener legumbres, está cubierto de lirio y por muñecas. Algunas cuelgan de los árboles y otras reciben al visitante diseminadas entre la vegetación. Su vista no deja a nadie indiferente.

¿Qué hacer?

La Isla de las Muñecas surgió de manera espontánea, pero el espectáculo que brinda se ha convertido en una de las principales razones para recorrer estos canales. De hecho, es importante ir bien informado, porque ante el éxito de la original, se han creado diversas réplicas, sin el extraño encanto del original.

Se organizan diferentes excursiones a la isla, todas de noche y con divertidos narradores que cuentan las diferentes versiones sobre la llegada de las muñecas, ¡toda una experiencia!.

Cómo llegar

Se toma una trajinera desde el embarcadero de Cuemanco (Periférico Sur, S/N, a un costado de la Pista Olímpica de Remo y Canotaje). El recorrido es de una hora, y existe la posibilidad de acampar en la isla.

8. Presencia un combate de lucha libre

Los enmascarados son parte esencial de la cultura mexicana, en una tradición que proviene de las culturas prehispánicas (cuando los guerreros aztecas usaban cascos que simulaban cabezas de tigre y águila).

La más tradicional de las arenas de lucha libre es conocida como La Catedral.

¿Qué hacer?

Ubicada en el Centro Histórico, en una zona llena de bodegas (al punto de que puede pasar desapercibida), la Arena México ofrece funciones de lucha libre los martes, viernes y domingos. No es un espectáculo en donde debas permanecer como un mero espectador; el público participa activamente vitoreando a los técnicos, abucheando a los rudos, aplaudiendo las traiciones y, en algunos casos, hasta subiendo al ring espontáneamente para luchar en un bando (no lo recomiendo).

La lucha libre mexicana es una ceremonia donde la acrobacia, la violencia y el sentido del bien y del mal escenifican una batalla que no te dejará indiferente. Al final de la función, puedes adquirir tu propia máscara.

Más información: Arena México

9. Contempla la Ciudad desde un castillo imperial

La urbe alberga un gran bosque: Chapultepec. Entre los atractivos de este gran espacio verde se encuentra el impresionante recinto que corona el cerro que le da nombre: El Castillo de Chapultepec.

Se terminó de construir en 1825 como Casa de Moneda. Cuarenta años después, la sociedad más conservadora y pudiente, tras deponer al primer presidente indígena (Benito Juárez), importó dos reyes europeos: Maximiliano de Habsburgo y su esposa, Carlota. El castillo fue habilitado como su vivienda hasta que fueron depuestos trágicamente.

¿Qué ver y hacer?

Una gran calzada rodea el cerro y permite subir al castillo en un paseo de una media hora a pie, entre la frescura y el verdor del bosque y los vistazos a especies locales como cacomixtles, garzas y tecolotes. El castillo alberga un museo en sus salones, y ahí es posible contemplar objetos del breve reinado de los emperadores y conocer su trágica historia.

A lo largo del año en el castillo celebran conmemoraciones, conciertos y funciones de teatro. Desde sus balcones orientados al norte, es posible contemplar el primer tramo del Paseo de la Reforma, la principal avenida de la ciudad.

Cómo llegar

Metro Chapultepec de la Línea 1 y Metrobús Chapultepec o Ghandi de la Línea 1

Más información: Castillo de Chapultepec

10. Descubre la historia del tiempo

El barrio de Tlalpan es uno de los pocos espacios que conserva un aire campirano, con sus calles empedradas y sus casitas coloniales. Además de ofrecer un remanso verde a unos pasos del ajetreo urbano de la Ciudad de México, Tlalpan posee uno de los museos más singulares de la Ciudad de México: el Museo del Tiempo.

Se trata de una colección de relojes y de aparatos acústicos y mecánicos, con dispositivos que, en algunos casos, se remontan al s. XVII. Los alberga una preciosa casona construida en el s. XIX, en donde hasta 1964 se encontraba la Central Telefónica de Tlalpan.

En tu visita podrás contemplar fonógrafos, antiguos radios y rockolas, y escuchar melodías en cada uno de estos aparatos. Además de pasear entre dispositivos  mecánicos, viejos aparatos eléctricos y otras antigüedades. Las piezas centrales de la muestra es, sin embargo, la preciosa colección de relojes de todas las épocas: toda una demostración de cómo se ha medido el tiempo a lo largo de nuestra historia.

¿Cómo llegar?

Con las líneas de autobús 17H, 4, 105, 73 y 137.

Las visitas guiadas se realizan con cita previa. Mas información: Museo del Tiempo de Tlalpan.


Espero que esta información te sea útil para descubrir más a fondo Ciudad de México. No dudes en contarnos tu experiencia o dejarnos tu opinión sobre este destino. Y suscríbete a nuestro boletín para estar al tanto de más artículos como este.

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